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¿Cómo cuidar un jerbo?

¿De dónde proceden los jerbos?

Los jerbos son unos roedores originarios de Asia central, concretamente de Mongolia, China y Siberia. Habitan en áreas semidesérticas con unas condiciones extremas de aridez. En libertad viven en túneles que excavan para protegerse de las temperaturas extremas. Los jerbos son roedores pertenecientes a la familia de los Cricetidae, la misma que los hámsters. Su nombre científico es Meriones Unguiculatus. Son animales diurnos, puesto que tienen más actividad por el día, tanto en cautiverio como en libertad.

Estos roedores son de tamaño pequeño, aunque son mayores que los ratones. Tienen una característica cola llena de pelo con un pincel o mechón en la punta. El aspecto de los jerbos no es como el de los ratones, mas bien es parecido al rostro de las ardillas. Sus extremidades delanteras son más cortas que las traseras. Como su hábitat natural es el desierto, han desarrollado características comunes con otros animales que viven en ese entorno. Por ejemplo tienen un oído muy desarrollado, generan poca cantidad de orina y heces, racionan en agua almacenándola en sus células grasas.

Son muy limpios. Dedican gran parte del tiempo a acicalarse, manteniendo así un pelaje limpio, libre de grasa y brillante.

Comportamiento de los jerbos

Los jerbos son muy enérgicos y están activos de día y de noche. Son muy curiosos y les gusta explorar todo a su alrededor, suelen estirar sus patas traseras para para ganar altura y mirar lo que sucede en su entorno. Además, son muy silenciosos, y si los notamos agitados, posiblemente quieren nuestra atención para jugar con ellos.

Son animales muy sociables y amistosos. No les gusta la soledad, con lo que es recomendable que esté acompañado por otro ejemplar de su misma especie. Tienen muy buena relación con los humanos y se aconseja que el proceso de socialización contigo sea a edad temprana. De esta forma ganarás más confianza y evitaras situaciones de estrés. Son muy juguetones y curiosos, pasan mucho tiempo con cualquier objeto que les ofrezcas.

Pasan mucha parte del día royendo. Como todos roedores, sus dientes crecen toda la vida y deben desgastarlos para que no les creen serios problemas en la mandíbula. También es muy cotidiano verlo excavar y hacer túneles en la arena,

Este comportamiento es más común en los machos, y es que suelen arrastrar su panza porque poseen una glándula odorífera. La usan para marcar con su olor todo el territorio. Pueden marcar a otros individuos, los objetos que están a su alcance y nosotros mismos.

Estos roedores suelen acicalarse ellos mismos, también a otros miembros del grupo. Dedican bastante tiempo a ello, por lo que son muy limpios. Es muy raro que desprendan malos olores o que la jaula esté sucia.

Se comunican con sonidos de alta frecuencia que son imperceptibles para nosotros. Emiten unos silbidos cuando se acicalan, o por otras razones como temor o reclamo. Golpea el suelo con sus extremidades como si tocara el tambor, para advertir a otros jerbos de alguna amenaza.

¿Que comen los jerbos?

La alimentación de los jerbos se basa en 3 grupos, las semillas, las frutas y las verduras.

Semillas: Las semillas y cereales tienen que ser la base de la dieta de los jerbos. Es difícil encontrar preparados para jerbos, pero puedes preguntar en tu tienda de mascotas. La verdad que en el mercado sí que existen diversos productos con la cantidad adecuada de nutrientes para mantener saludable a tus mascotas. Si no encuentras ningún preparado comercial puedes prepararlo, los ingredientes requeridos son de uso común (trigo, alpiste, amaranto, cebada, avena, centeno, maíz, avena). Las semillas de girasol y calabaza tienen mucha grasa y calorías, es mejor darlas a modo premio o chuche.

Frutas: Se recomienda darles fruta una vez a la semana, pero que no coincida en la mismas comida con otros vegetales, ya que sería mucho aporte de fibra. Las uvas, pasas, melón, cítricos, fresas y frutos rojos se deben evitar. Les encantan las manzanas, tanto verdes como rojas, además les ayuda a hacer la digestión y cuidan su salud bucal.

Verduras: Se recomienda darle verduras al menos 3 veces a la semana. Las lechugas y zanahorias les encantan y los ayuda a mantener un pelaje sano y brilloso. Aunque se comen cualquier tipo de vegetal u hortaliza (acelgas, diente de león, tréboles, legumbres cocidas, judías verdes, nabo, coliflor, pimientos, rúcula, soja, tomillo)

Alimentos esporádicos: Otros alimentos que se les puede dar de vez en cuando son el pan duro, para que pueda roer. Pipas de girasol y de calabaza les gustan muchísimo pero tienen muchas grasas y calorías, por eso hay que dosificarlas. Los frutos secos, siempre sin sal.

¿Como se limpian los jerbos?

Los jerbos son animales muy limpios. Podrás observar que pasan mucha parte del día acicalándose. Si viven en grupo también aprovechan para limpiarse de unos a otros, por lo que nunca deberás lavarlo con agua y jabón. Además, la piel de los jerbos produce un aceite que los protege de los ambientes secos típicos de donde provienen, por lo que hay que evitar la humedad. No desprenden mal olor, y si alguna vez percibes algún olor puede prevenir de la jaula.

Si por un motivo de fuerza debes bañar a tu jerbo, tiene que ser con agua templada y usando un champú de pH neutro o especial para roedores. Tienes que sujetar a tu pequeño y con una toalla mojada darle fricciones suaves hasta acabar con la mancha. Al haber acabado con la suciedad asegurate de secarlo con una toalla suavemente.

Enfermedades de los jerbos

Los jerbos tienen una serie de afecciones a su salud que son las más comunes. Aunque no suelen caer enfermos, si observas que tu mascota está menos activo o más débil, debes consultar a tu veterinario. Aquí te mencionamos algunas de ellas.

  • Diarrea: Si la dieta del jerbo tiene muchos vegetales puede causarle diarrea. Así que debes eliminar los excesos de vegetales. También puede indicar que se trata de la enfermedad de Tizzer, que es muy contagiosa e incluso mortal, trae síntomas como apatía y diarrea. El jerbo que padezca diarrea debe ser apartado del grupo y llevarlo al veterinario.
  • Nariz irritada: Es otra enfermedad muy común, y es causada por alergia a materiales que están en contacto en la jaula. Incluso puede ser causa de esta enfermedad un estafilococo. Acude al veterinario para que proporcione un tratamiento de antibióticos adecuado.
  • Ojos irritados: Hay materiales como el serrín que resecan los ojos de los jerbos. Al entrar en contacto con los ojos, se resecan y crean unas mucosas, irritándolos. Hay que acudir al veterinario para que recete unas gotas con antibiótico para los ojos.
  • Ataques: Suelen presentarse en jerbos jóvenes. Es un problema hereditario, y se localiza con síntomas como espasmos musculares y de las orejas, salivación. Si esto ocurre, debes llevarlo con la jaula a un lugar tranquilo, sin manipularlo, y pasados unos minutos volverá a estar bien.
  • Lesiones en la cola: La cola de los jerbos es muy frágil, está cubierta por una fina capa de piel. A menudo, su manejo brusco o un enganchón puede hacer que se desprendan mechones. Hay algunos casos que queda el hueso al descubierto, se seca y se cae unos días después. Otras veces puede caerse la cola entera, y claramente hay que tener mucho cuidado por que no vuelve a crecer. Debes acudir al veterinario para que lo examine.
  • Afección de los oídos: Los oídos son una zona muy delicada. La principal causa de esta afección es la excesiva limpieza, aunque también pueden causarla los ácaros. Debes acudir al veterinario para que inspeccione la zona y descarte otras posibles enfermedades.
  • Problemas de oído interno: Es común en los jerbos de edad avanzada, y se reconoce por la inclinación de la cabeza. Se debe a un quiste en el oído conocido como colesteatoma. No se puede tratar, pero hay que acudir al veterinario para que proporcione un tratamiento adecuado.
  • Derrames: Son más probables en los jerbos con una edad avanzada. Los síntomas son visibles por la parálisis o debilidad de un lado del cuerpo. Hay que acudir al veterinario para someterlo a tratamiento. Muchos casos suelen ser letales, pero si sobrevive deberás prestarle más atención a la hora de comer y beber.
  • Problemas respiratorios: Están causados por virus, bacterias o por el ambiente. Los ejemplares jóvenes, mayores y los estresados suelen ser los que más lo padecen. Las virutas de pino y las de cedro son causantes comunes de esta afección. Se aprecian síntomas como letargo, pelo erizado, secreción en ojos y nariz y aislamiento.
  • Ácaros y pulgas: No es muy común, ya que son unos animales muy limpios. Acude al veterinario para que recete el tratamiento adecuado para tu mascota. Tendrás que limpiar y desinfectar la jaula.
  • Problemas dentales: Si los jerbos no roen lo suficiente, pueden llegar a desarrollar problemas en la mandíbula. Suele pasar en ejemplares mayores, o incluso en jóvenes si no tienen dónde roer.
  • Quiste ovárico: Los sufren las hembras de mayor edad. A simple vista se observa un bulto en el abdomen o a un lado. Normalmente so benignos y se pueden ignorar, aunque eso lo debe de dictar un veterinario. El profesional aconsejará la mejor opción.
  • Tumor en la glándula odorífera: La glándula odorífera está localizada en la barriga de los jerbos. La usan para marcar territorio, frotándola por todos lugares de la jaula. A veces esta zona se inflama y es por la presencia de un tumor. Acude al veterinario para que estudie el caso, normalmente se extirpa.

Curiosidades de los jerbos

Tal vez, conocer algunas de sus cualidades, habilidades o características te acerque más a esto pequeños roedores.

  • El jerbo es un roedor que pertenece a la familia de los múridos, igual que ratas y ratones.
  • En libertad habita en zonas desérticas.
  • Excava túneles para evitar las temperaturas extremas. Esto les encanta.
  • Es muy inteligente.
  • Durante unos años fue usado en pruebas de laboratorio, superando en uso a las ratas.
  • No es agresivo, así que no suele morder. Si muerde es por miedo o por que se siente amenazado.
  • Son algo asustadizos, así que hay que tener cuidado con los niños.
  • Es un animal muy curioso. Intenta tener todo controlado, y adopta posturas características como erguido sobre sus patas traseras.
  • Se comunican con sonidos en frecuencias que los humanos no podemos apreciar.
  • Dan golpes con las patas traseras para llamar la atención o advertir de peligros.
  • Las hembras tienen más carácter que los machos.
  • Los jerbos tienen el record de apareamientos por hora del mundo animal.
  • Les encantan los rollos de cartón del papel higiénico.
  • Son animales muy limpios. No desprenden olor, se acicalan a sí mismos y a los miembros del grupo.
  • Tiene una glándula odorífera en la barriga con la que marcan el territorio.
  • Son muy sociables. Si están solos se deprimen.
  • Se puede desprender de su cola, esto es una técnica de defensa. Cuando sus depredadores le atacan y lo agarran por ella, se desprende de su cola. Luego no le vuelve a crecer, por lo que debes tener cuidado.
  • Las altas temperaturas son peligrosas, ya que puede sufrir un golpe de calor. La temperatura ambiente debe oscilar entre 18ºC y 28ºC.
  • En las camadas de jerbos vienen entre 2 y 10 individuos.
  • Sus patas tienen garritas muy afiladas. Esto les ayuda a cavar y conseguir comida.
  • Su piel segrega aceites naturales que fortalecen su pelaje.

¿Qué jaula necesita un jerbo?

Los jerbos se pueden alojar en jaulas, peceras o terrarios. A diferencia de otros roedores, no es recomendable tener a los jerbos en jaulas de rejas. Son más aconsejables los terrarios o peceras, para que así no se dañe las extremidades con las rejas.

Si que tiene que ser un hábitat espacioso para que pueda desenvolverse con total libertad, ya que pasan varias horas de gran actividad. Debe ser muy resistente ya que les encanta roer y excavar. El piso de la jaula debe ser de material sólido, sin rejas para que no haya lesiones. Al menos debe tener unas medidas de unos 50 cm de largo, 50 cm de ancho y 30 cm de alto. Si te es posible tener una jaula más grande, mucho mejor. También es aconsejable que tenga al menos 2 alturas.

Los acuarios y los terrarios tienen la ventaja de que son muy fáciles de limpiar, no dejan salir el sustrato que mueven los jerbos cuando excavan y protegen de las corrientes de aire.

Dentro de su hábitat hay que meter algunos objetos que le sirvan para jugar y desgastar energía, como una rueda de hámsters pero con el suelo liso o unos túneles para que se mueva. En un rinconcito deben tener un cuenco con arena para que se den baños. Un nido o madriguera para descansar y que se sienta protegido. También necesitan un bebedero y comedero. Y por último, como lecho, arena en el fondo de la jaula para que pueda excavar, elementos decorativos como piedras grandes irregulares o ramas para escalar.

¿Dónde colocar la jaula?

En cautividad, los jerbos necesitan una temperatura de entre 22,5ºC – 26,5°C. Toleran mejor las temperaturas bajas, hasta los 10°C si tienen suficiente manto para anidar y protegerse. Los jerbos que viven en un acuario o en jaulas con paredes de plástico transparentes no les deben estar expuestos a la luz solar directamente. Los rayos solares más el poder de aislamiento de la jaula pueden hacer que suba mucho la temperatura, pudiendo causarle un golpe de calor.

Si la climatología lo permite, puedes poner las jaulas de los jerbos al aire libre. Siempre que estén protegidos de la lluvia, del sol, del viento y de los depredadores.

Lo ideal es que esté la jaula esté situada en un lugar que no tenga grandes cambios de temperatura ni corrientes fuertes de aire. Tampoco tiene que tener una fuente de calor cerca. Siempre es bueno que esté en un lugar con un campo de visión amplio, así tiene contacto visual con muchas cosas. Es muy importante también que exista una ligera ventilación, aunque no generen mal olor, de esta forma se renueva el aire.

¿Cómo diferenciar el sexo de los jerbos?

Para saber si tu jerbo es macho o hembra debes fijarte en la zona de los genitales. A muy temprana edad, más o menos a la semana del nacimiento ya se puede apreciar en la zona genital, que la distancia entre el ano y un pequeño bulto. En las hembras la distancia es muy corta, mientras que en los machos la distancia es mayor y se puede apreciar que está oscurecida.