Saltar al contenido

Cobayas

Cobayas sanas

¿Cómo cuidar las cobayas?

¿De dónde provienen las cobayas?

Las cobayas son unos roedores diurnos originarios de América del sur, más concretamente de las cordilleras montañosas incluso pudiendo vivir a más de 4500 metros de altitud. Hay que recalcar que los ejemplares de hoy en día no pueden soportar las mismas temperaturas que sus antepasados. Aparte de zonas montañosas, antes de su domesticación las cobayas también convivían en diversas zonas como praderas, zonas pantanosas y sabanas. Se las conoce científicamente como “cavia porcellus“. Es un mamífero que vive en colonias formadas con varios individuos. Se trata de un animal sociable que necesita compañía y agradecerá mucho el tiempo que puedas pasar con ella.

Son popularmente conocidas como cuyo, cuy doméstico, conejillo de Indias, cobayo o cobaya y güimo. Su nombre se debe a los sonidos que emiten estos animales, que proviene del quechua “quwi”.

Cuando Cristobal Colón descubrió América, los Incas ya habían domesticado las cobayas. Allí las criaban en todas variedades de colores (marrón, crema, gris) y pelajes (corto, largo, alborotado). Utilizaban las cobayas como ofrenda para los dioses, y también para consumo propio.

Los Holandeses introdujeron las cobayas en el continente europeo, llegando primero a los Países Bajos. Luego comerciaron con ellas hasta otros países como Portugal, España e Inglaterra. Como provenía de otro continente, era un animal caro y ya se consideraba exótico.

Al principio se usaban para fines médicos, para investigar y hacer experimentos. Aunque tiempo mas tarde, en Inglaterra es donde se empezó a conocer la cobaya como una mascota. Se realizaron muchas exposiciones y ferias de muestra, valorando así a este pequeño roedor y expandiendo una nueva visión como un gran animal de compañía. A Norteamérica, ya llegó como un animal domesticado hace apenas unos 250-300 años.

Por cierto, se las conoce científicamente como “cavia porcellus“. Es un mamífero que vive en colonias formadas con varios individuos.

¿Como se comportan las cobayas?

Las cobayas son unos animales muy asustadizos, así que tardarán unos días en ganar confianza. Es importante evitar que se estrese y provocarle ansiedad, así que debemos de tenerla en un lugar tranquilo y mantener una distancia de “seguridad”. Puedes ir ganándote su confianza ofreciéndole verduritas o comida a modo de premio.

Verás que duermen varias siestas al día, ya que dedican bastante tiempo a descansar. Es algo normal, y no hay que despertarlas aunque duerman mucho. Son tranquilos y casi ni se nota que están en casa, ya que no son ruidosos, aunque sí que emiten algún chillido.

Son animales sociables y necesitan la compañía de otras cobayas o el cariño de sus dueños para estar felices. En libertad viven en colonias con animales de su misma especie. Es recomendable tener más de una cobaya junta conviviendo, pero si no te es posible deberás dedicar un poco más de tiempo a tu pequeño. Si decides tener dos ejemplares, la mejor opción es tener dos hembras para que no se apareen. Los machos son más territoriales y así evitaras las riñas. Puedes probar a sacarla de la jaula, pero vigila por donde se pasea, ya que al ser un roedor puede morder cualquier cosa (muebles, cables, calzado, etc…).

Al ser un animal amigable, se lleva genial con los niños. Los más pequeños de la casa se pueden responsabilizar de sus cuidados, ganándose así aun más su confianza. Aunque hay que tener cuidado, ya que pueden morder si se sienten asustados o atacados. Para ganarte su confianza y poderlos coger es sujetarla con la palma de la mano y acariciar su nuca y su cabeza, nunca agarrarla del lomo ya que es por donde las agarran los depredadores.

¿Qué comen los cuyos?

Las cobayas son herbívoras, esto quiere decir que basan su alimentación en vegetales. Necesitan altas dosis de fibra, por lo que es indispensable proporcionarle mucho heno y de buena calidad. Las frutas y verduras les aportan las vitaminas y minerales necesarios, siendo la vitamina C muy importante en el desarrollo de las cobayas. Nunca le debe faltar agua fresca y heno, ya que es la base de su dieta.

También existen piensos preparados especialmente para cobayas, que contienen vitamina C y minerales que necesitan. Este pienso sustituye el heno y las frutas, aunque también se recomienda complementarlo.

  • Heno: El heno mantiene el aparato digestivo en optimas condiciones gracias al aporte de fibra. Ayuda a desgastar los dientes y las muelas, evitando problemas dentales. Debe ser la base de la dieta de las cobayas, constituyendo hasta un 70% del alimento que ingiere al día. Puedes encontrar varios tipos de heno en el mercado, mezclados con pétalos de rosa, manzana, diente de león para que sean más apetitosos para la cobaya. El heno debe ser de alta calidad, que no esté húmedo y que no suelte polvo.
  • Frutas: No se les debe dar fruta con mucha frecuencia, 2 o 3 veces por semana o puntualmente como un premio. La fruta contiene una cantidad elevada de glucosa que les hace engordar. Hay que tener cuidado con las frutas que tienen mucha agua por que pueden provocar diarrea y deshidrataciones. Las frutas más recomendables son fresas, manzanas, piña, plátano, melón, pera, melocotón, kiwi, uvas y cítricos.
  • Verduras: Aportan un gran valor nutritivo y se les debe proporcionar diariamente. Lo más adecuado son las verduras de hoja verde. Las verduras y hortalizas más apropiadas para las cobayas son pimientos, borrajas, acelgas, judías verdes si semillas, col china, remolacha, apio, alcachofa, pepino, diente de león, trébol, escarola, canónigos, endivias y hojas de zanahoria. Una buena idea es preparar ensaladas con varias de estas verduras, legumbres y hortalizas. También se le puede ofrecer pero con moderación zanahoria y calabaza (contienen mucho azúcar), repollo, tomate, hierbas aromáticas y espinacas.
  • Pienso: No se trata de la base de la dieta de una cobaya. Puedes dárselo como un complemento extra para aportarle más fibra y vitamina C. Los más recomendados son los piensos en forma de pellets y que contengan un alto nivel de fibra. Debe contener un mínimo del 20% de fibra, y como máximo un 3% de grasas y un 15% de proteínas.
  • Alimentos que no deben comer: En ningún momento debe alimentarse de productos elaborados preparados para humanos, ya que las cantidades de azúcar y de sal son demasiado altas. Algunos alimentos naturales como los frutos secos, ajo, cebolla, lechuga iceberg, aguacate, patata, coliflor, carne, fruta en almíbar, chocolate y los lácteos en general son alimentos que no los deben consumir. Otros vegetales que no son apropiados para su consumo son los hongos, orquídeas, esparraguera, flor de pascua, helechos, cactus, aloe vera, enebro, violetas y geranios.

En resumen, para una correcta alimentación siempre debe disponer de agua fresca y limpia, mucha cantidad de heno (siempre fresco), aportarle diariamente verdura variada y cada 2 o 3 días alguna fruta, y por último controlar las raciones de pellets.

¿Cómo limpiar a una cobaya?

Son unos animales muy limpios, aunque eso no impide que alguna vez estén más sucios. El baño no es una práctica recomendable, ya que puede resfriarse y contraer alguna afección respiratoria. Como primera opción puedes probar a limpiarla con toallitas húmedas, y si eso no da resultado si que la puedes bañar en agua templada. No debes mojarle las orejas ni la cabeza, ya que son puntos delicados y pueden coger frío. Usa un champú específico para cobayas o en su defecto para roedores. Al acabar el baño la tienes que secar bien con una toalla (nunca con secador) para que no se resfríe.

También podemos seguir una rutina de cepillado del pelo de la cobaya, eliminando así el pelo muerto ayudando a que brille más y evitando nudos en el pelo. De esta manera también se limpia la suciedad del pelo. Usa un cepillo suave y pequeño y pásalo suavemente por su pelaje.

En los casos de las razas de cobayas sin pelo, se debe pasar un paño húmedo para limpiarla. Siempre en una habitación que esté a una temperatura de unos 22ºC para que no sienta frío y enferme.

Otro cuidado para su salud es cortarle las uñas. En libertad no les suelen crear problemas, pero en cautividad las uñas tienden a no desgastarse debido a que el suelo es más suave. Las debes vigilar y si es apropiado, cortarlas. Puedes ir al veterinario para que veas cómo se hace y para que te aconseje. Usa un cortauñas para gatos, y procura no llegar a una zona rosa próxima al dedo.

¿Qué enfermedades puede tener una cobaya?

Como en todas mascotas, las cobayas puedes sufrir o desarrollar enfermedades que ponen en riesgo su salud. Así que tenemos que prestar atención al estado de nuestra mascota. En algunas ocasiones las enfermedades pueden ser mortales, por lo que debemos hacerle al menos 1 revisión al año en un veterinario especializado en exóticos.

Si notas comportamientos extraños, ves que no come o bebe poca agua, tiene dificultad a la hora de respirar, babea o cualquier comportamiento raro debes acudir al veterinario para que la examine y dicte un diagnóstico.

A continuación mencionamos las enfermedades más comunes que pueden afectar a las cobayas:

  • Parásitos externos: Aunque no sea una enfermedad, la nombramos para que los tengas en cuenta. Al igual que otros animales, las cobayas también pueden ser infestadas por piojos, pulgas, garrapatas y ácaros. Causan picor, calvas, caspa e incluso costras. Debes acudir al veterinario para que proporcione el tratamiento adecuado. Tener un entorno limpio ayuda a prevenir estos parásitos.
  • Parásitos internos: Las lombrices y las tenias son los parásitos que más afectan al sistema digestivo de las cobayas. Normalmente se detectan por observar gusanos en las heces, vientre inflamado y que suelen arrastrar el ano por el suelo. Hay que acudir al veterinario para que administre un tratamiento para eliminarlos.
  • Maloclusión: Es una afección muy común en las cobayas. Se trata de un crecimiento irregular o mala alineación de los dientes. Esto le causa heridas e infecciones en la boca, y consecuentemente pierden peso por que les impide comer. Como solución a la maloclusión solo queda el acudir al veterinario para que lime las piezas dentales o para que las extraiga.
  • Escorbuto: Se produce por la falta de vitamina C. Las cobayas son propensas a padecer escorbuto si no ingieren dicha vitamina, ya que sus cuerpos no la fabrican. Sus síntomas son sangrado de encías, pérdida de apetito, dolor de articulaciones, heridas en las patas, descamación en la punta de las orejas y menos pelo en el vientre. Una dieta equilibrada y con aporte de vitamina C evitará que tu cobaya contraiga escorbuto. Acude al veterinario para que proporcione un aporte vitamínico.
  • Problemas urinarios: Los síntomas que podemos apreciar son esfuerzo para orinar, sangre en la orina, postura encorvada y anorexia. Los cálculos urinarios se pueden desarrollar en la vejiga o en el riñón. Lo realmente grave es que estos cálculos o piedras se pueden alojar en la uretra o uréter taponándolo y poniendo en riesgo su vida. Se debe acudir al veterinario para que realice un análisis y ya decida el tratamiento adecuado.
  • Infecciones respiratorias: Un simple resfriado puede derivar en neumonía si no es tratado adecuadamente. Sus síntomas son estornudos, secreción nasal y ojos llorosos. Si notas algún síntoma debes acudir al veterinario. Pueden ser contraídos por virus, bacterias o por coger frío. Para evitar infecciones respiratorias evita que la cobaya este entre corrientes de aire, que no esté mojada y coja frío y los ambientes fríos. También una dieta rica en vitamina C evita estas afecciones.
  • Abscesos: Se trata de una inflamación del tejido corporal en la que se acumula pus. Pueden aparecer en varias zonas de su cuerpo, piel, músculos, ganglios linfáticos, mandíbulas. Acude al veterinario para que evalúe los daños y realice un tratamiento.
  • Obesidad: La obesidad trae consigo muchas enfermedades secundarias y problemas físicos. Es importante calcular y vigilar la comida que le suministras, ya que debe ser una dieta sana, equilibrada y variada. Los ingredientes inapropiados o exceso de alimento hará que engorde. El peso normal de las cobayas está entre 1 – 1,5 kg.
  • Problemas intestinales: El estreñimiento y la diarrea son comunes en las cobayas. El estreñimiento se caracteriza por observar que tiene el vientre hinchado, deposiciones de heces cada vez más espaciadas y muy duras. Puede darse por una mala alimentación, por falta de hidratación o por bolas de pelo en el intestino. En este caso es apropiado ofrecerle alimentos ricos en agua (pepino, sandía, lechuga…). En cambio la diarrea se caracteriza por deposiciones blandas o líquidas. Puede deberse a una mala alimentación, un virus, una infección bacteriana o algún parasito interno. Elimina todos alimentos excepto el heno para así cortar la diarrea. Son afecciones leves, pero pueden llegar a ser mortales. Con el estreñimiento puede causar un colapso intestinal que puede ser mortal, y la diarrea podría deshidratar severamente a la cobaya.
  • Pododermatitis: Suelen padecerla cobayas con sobrepeso, ejemplares que viven en jaulas con suelo de reja o por una mala higiene. Se trata de una infección muy dolorosa que afecta a las patas. Si no se trata a tiempo se puede convertir en una infección crónica que puede causar cojera y molestias, incluso si llega la infección al hueso hay que amputar la pata. Se previene con un piso limpio, liso, seco y con una dieta equilibrada. Esta dolencia también se la conoce como pie torcido.
  • Golpe de calor: Ya sabemos que los cambios bruscos de temperatura son malos para las cobayas, pero también les afecta mucho el calor ya que son muy sensibles a las altas temperaturas. Los golpes de calor en las cobayas pueden ser fatales, así que procura que no esté cerca de fuentes de calor ni le de la luz del sol directamente. Si hace demasiado calor y tu cobaya jadea, apenas se mueve, respira muy rápido y está con el cuerpo estirado, posiblemente sea un golpe de calor. Tienes que acudir a un veterinario rápidamente e intentar bajar la temperatura de su cuerpo (llevarla a un sitio fresco, envolverla en una toalla húmeda) pero no bruscamente (sin agua fría).
  • Cistitis: Consiste en una infección de la vejiga o una obstrucción en la uretra. Sus síntomas son dolor al orinar, zona genital húmeda y excesivo lamido. Esta afección es mas común en las hembras que en los machos. Se debe visitar al veterinario para que le suministre el tratamiento adecuado.

¿Qué enfermedades transmiten las cobayas?

Es cierto que las cobayas, como todos los animales domésticos pueden transmitir enfermedades, pero éstas no son peligrosas para la salud. El riesgo de contagio es bastante bajo y siempre que tengas un poco de prevención disminuyen las posibilidades de contagio. A continuación mencionamos algunas enfermedades que pueden transmitir las cobayas.

  • Salmonella: Los roedores son capaces de transmitir la salmonella a través de sus heces a las personas. Hay que lavar todas frutas y verduras antes de dárselas a nuestra mascota. La salmonella causa fiebre, dolores estomacales y diarrea.
  • Coriomeningitis linfocítica: El riesgo de contagio humanos es bajo, es frecuente en roedores y también es conocida como LCMV. Las cobayas se contagian por estar en contacto con algún roedor salvaje enfermo. Aunque contagien a las personas, muchas no presentan ningún síntoma, pero otras pueden tener fiebre, pérdida de apetito, vómitos, rigidez en el cuello y dolores musculares.
  • Leptospirosis: Al igual que con la LCMV, se contagian por entrar en contacto con algún roedor salvaje ya infectado. Tanto los niños como los adultos pueden contraerla pero tiene una rápida recuperación. Las personas que se contagian suelen sufrir dolores musculares, de cabeza y escalofríos.

Básicamente, basta con mantener su jaula limpia y evitar que pueda tener contacto con otros animales para que se contagie. En cuanto a las personas, basta con lavarse las manos después de tener contacto con tu mascota. Si tienes un rasguño o alguna herida usa guantes. Al fin y al cabo, la responsabilidad de prevención de enfermedades en las mascotas recae sobre nosotros mismos.

¿Qué curiosidades tienen las cobayas?

Quién ya ha convivido con estos pequeños ya sabe alguna de sus rarezas o curiosidades, aquí te contamos una lista de cosas que las hacen especiales:

  • Pueden dormir con los ojos abiertos.
  • Son muy inteligentes, incluso aprenden algunos trucos.
  • Tienen un oído muy fino.
  • Pueden procrear a partir de los 2 meses.
  • Viven hasta los 8 años de edad aproximadamente.
  • Son alérgicas a la penicilina.
  • Sus dientes nunca dejan de crecer.
  • Las cobayas Skinny (raza sin pelo) son descendientes de una cobaya con una mutación espontánea que nació calva en un laboratorio.
  • No calculan bien las distancias (no controlan la perspectiva).
  • La primera cobaya en Europa fue de Isabel la Católica, que la recibió como regalo por parte de los conquistadores.
  • Históricamente, han desarrollado un papel importante en la medicina.
  • Son muy sociables.
  • También se les conoce como cerdos de Guinea, pero ni son cerdos ni son de Guinea. Proceden de los Andes.
  • Se defienden con su orina.
  • Se comen algunas de sus heces. Hacen dos tipos de excrementos que solo ellas diferencian, y uno de ellos en ocasiones lo ingieren.
  • En algunos países se consume su carne, considerada por muchos un manjar.
  • Son muy parlanchinas, emiten silbidos y ronroneos.
  • Les encanta tener actividad, así que es aconsejable que tengan en la jaula juguetes para hacer ejercicio.
  • No sintetizan la vitamina C, esta vitamina la tienen que ingerir en su dieta.

¿Qué jaula usar para una cobaya?

Lo primero que hay que mirar al comprar una jaula es su tamaño, para las cobayas necesitamos una jaula de un tamaño considerable. Las medidas mínimas que te recomendamos son 120x60x45cm, medidas según la Royal Society for the Prevention of Cruelty to Animals. Estas medidas son para una mascota, si tenemos más cobayas necesitarán mayor espacio.

Por otro lado la comodidad de la jaula debe ser primordial, por eso una vez escogido el tamaño hay que seleccionar una jaula cómoda. Debe tener un suelo sólido, sin barrotes para que no puedan dañarse las patas. Las paredes tienen que ser de barrotes, que tengan una separación en la que no pueda sacar la cobaya su cabeza. No debe ser una jaula cerrada, por que puede generarle ansiedad y mantenerla aislada de su entorno. El material de la jaula debe ser de un material de alta calidad y que se pueda limpiar con facilidad.

El interior, se cubre con un manto de sustrato de al menos 2 cm de grosor. Los sustratos más recomendados son cilindros de papel reciclado o de madera prensada. Se tiene que renovar cada 5 días, así mejoramos la higiene de su entorno ya que absorbe la orina y las heces.

Dentro de la propia jaula debe disponer de un bebedero típico de roedor que contenga siempre agua limpia y fresca. Un comedero en un cuenco pequeño de cerámica en el que poner el alimento, y una henera en la que colocar el heno. También es muy importante un nido en el que se sienta protegida, duerma y como en su hábitat natural. Para sus ratos de juegos puedes colocarle rampas y juguetes para que se entretenga, ya que son muy curiosas.

¿Dónde colocar la jaula de la cobaya?

Siempre debe estar situada en el interior, ya que el exterior puede ser demasiado frío para ellas por que son sensibles al frío. La temperatura idónea para su bienestar oscila de entre los 18ºC a los 24ºC. Los lugares cerca de ventanas donde les pueda dar el sol directamente no son apropiados, ni tampoco cerca de radiadores por que pueden haber cambios de temperaturas. Evitar las zonas con humedad y frías para evitar que enferme.

Si que es recomendable situarla en un lugar de la casa en el que tenga un campo de visión amplio para que pueda observar todo lo que le rodea. De esta forma no se sentirá aislada y mantendrá un contacto visual con nosotros. También se sentirá más cómoda si está situada en un lugar alto, así no se siente amenazada al acercarnos.

¿Sabes cómo diferenciar el sexo de las cobayas?

Las cobayas alcanzan la madurez sexual muy rápido así que se muestran receptivos para el apareamiento a muy pronta edad. Una separación a tiempo puede evitar embarazos y consigo la llegada de una nueva camada. En general a las 2 o 3 semanas de vida, justo cuando se suele producir el destete ya se puede diferenciar el sexo a simple vista. Aunque cabe recordar que puede ser una tarea difícil y lo más seguro es que lo vea un veterinario.

Las cobayas, tanto machos como hembras comparten que presentan mamas y los genitales en forma de Y. Los machos tienen un bulto o punto sobre la Y que resulta ser el pene. Para estar más seguros, se puede presionar suavemente con el pulgar sobre el aparato reproductor y así el pene tiende a salir. A los dos meses también se puede observar los testículos, que evidencian el género de la cobaya.

Diferenciar cobaya macho

Las hembras también tienen los genitales en forma de Y, aunque no tienen ningún bulto ni nada que nos haga dudar a simple vista. Así que realizando el truco del ejercicio anterior, tras apretar suavemente sobre los genitales no aparece nada.

Cabe destacar que aparte de compartir las similitudes de la forma de los genitales y de que presentan mamas, también hacen pis por el mismo orificio.

La fuente de las imágenes en las que se diferencia el sexo de las cobayas vienen en el link.