¿Qué cuidados necesita mi hurón?

¿De dónde proceden los hurones?

Los hurones pertenecen a la familia de los mustélidos (comadreja, nutria, mofeta, tejón) y son la única subespecie doméstica de la familia. Su nombre científico es Mustela putorius furo y sus raíces las encontramos en el antiguo Egipto entorno al 1500 a.C. En esa época se comenzó a domesticar los hurones con el propósito de cazar ratas y ratones para cuidar las cosechas. Fueron los griegos  y romanos alrededor del año 450 a.C. quienes extendieron su uso por toda Europa con el mismo fin que los egipcios. Su agilidad y su cuerpo estrecho los hacen perfectos para entrar en madrigueras y sacar a los roedores.

Comportamiento del hurón

Los hurones son animales que pasan la mayor parte del día durmiendo, unas 18 horas. Aunque se adaptan al horario de las personas con las que conviven, las horas de mayor actividad son al amanecer y al anochecer. Los hurones son traviesos, juguetones e inquietos. Cuando están activos se dedican a explorar todo de su alrededor y es necesario sacarlo de su jaula al menos 1 hora al día. De esta forma harán ejercicio y satisfará su curiosidad, es bueno tener una zona de juegos con juguetes. No es bueno dejarlos libremente fuera de casa, ya que son muy audaces y exploran cualquier agujero o zona remota. Para ello podemos utilizar una correa con arnés para tenerlos sujetos.

¿Qué comen los hurones?

Los hurones son depredadores. En su hábitat natural se alimentan de conejos y pequeños mamíferos (ratones, topos). En cautividad podemos ofrecerles pienso especial para hurones, que es el mas recomendado porque previene aparición de sarro y no dificulta la digestión. Eventualmente podemos darle carne bien cocida (pollo, res, pavo, caballo), y nunca de cerdo. Como premio, en pequeñas cantidades  y con poca sal y azúcar, podemos ofrecerle arroz blanco cocido, potitos de bebé, fruta madura yema de huevo y premios especiales para hurones. Los alimentos que no debemos dar a los hurones son chocolate, huesos, maíz, pescado crudo, leche de vaca, cebolla, restos de nuestra comida y dulces.

Limpiar al hurón, ¿cómo y cuando?

Es verdad que los hurones tienen un olor corporal marcado. No es aconsejable bañar al hurón cada mes, con una vez cada 2-3 meses es lo ideal. Si se lavan mucho, su piel se reseca y genera más sebo (fuente del olor) para lubricarla. Elige siempre un champú especial para hurones y úsalo por todo el cuerpo excepto la cabeza para no irritar los ojos. Trata de que el hurón se sienta cómodo y no sea una experiencia desagradable. Puedes llevarle juguetes o premios para que no se asuste y puedes poner una alfombra de goma o toalla para que se aferre mejor. Hay que enjuagarlo con suficiente agua y no dejar restos de jabón y lo secamos con una toalla o si se deja, con un secador y aire caliente.

También necesitan un corte de uñas periódicamente. Podemos hacerlo nosotros mismos o pedirlo a un veterinario. Sirve cualquier cortauñas, y la única dificultad es una vena que pasa por el centro de la uña y parece una sombra rosada. Si lastimamos es doloroso para el hurón y sangrará.

Hay que pasar un cepillo para ir limpiando de pelos al hurón. Esto lo haremos una vez a la semana, pero en época de muda es recomendable pasarlo diariamente. Mudan el pelo 4 veces al año, cuando llega primavera el pelo empieza a despoblarse para enfrentar al calor del verano. En verano pierden mucho más pelo para poder refrigerarse al máximo. Iniciándose el otoño empieza a repoblar su pelo y es en invierno cuando mas cantidad y calidad de pelo produce. Primero pasaremos el cepillo con movimientos cortos a contrapelo y luego movimientos largos a favor de la dirección del pelo.

Muchos propietarios deciden esterilizar o extirpar las glándulas perianales. Ninguna garantiza que no produzcan malos olores, ya que si se asustan, se alteran o se excitan pueden producirlo. La esterilización tiene algunos beneficios, ya que evitamos mal olor, territorialidad, desarreglos hormonales, tumores, reproducción indeseada, alopecia, hiperestrogenismo y anemia. Las glándulas perianales, aunque se extirpen no garantizan que desaparezca el mal olor, ya que tienen mas glándulas en el cuerpo.

Enfermedades más comunes en los hurones

El hurón es un animal delicado en cuanto a su salud. Necesita cuidados exhaustivos para no contraer algunas de las siguientes enfermedades de las que vamos a hablar.

Enfermedades víricas

Son enfermedades infecciosas que se transmiten a través de virus. Los virus son parásitos que se reproducen en el interior de células. Las enfermedades víricas mas comunes son:

Rabia: Es la enfermedad más conocida en mamíferos, puede contagiar a humanos y otras mascotas. Se trata de un virus que afecta al sistema nervioso. Se debe vacunar contra la rabia cuando haya cumplido 8 meses de vida, y luego se vacuna anualmente reforzando la dosis. La vacuna es obligatoria. Los síntomas principales son la desorientación, letargo, espasmos musculares, salivación y debilidad o parálisis de las patas.

Gripe y resfriados: Es muy común que los hurones se resfríen. Los síntomas son iguales que los de los humanos como descarga nasal y ojos, fiebre, pérdida de apetito, estornudos. Lo mejor es que si estás resfriado o con gripe no te acerques al hurón. En crías o adultos debilitados puede llegar a ser mortal, y en adultos puede derivar en una afección leve de las vías respiratorias. El veterinario nos indicará el tratamiento adecuado a seguir.

ECE o Enteritis Catarral Epizoótica: Es una inflamación de las mucosas del intestino que impide que se absorban los nutrientes de alimentos y el agua. Esto provoca diarrea de color verde, vómitos y úlceras en estómago y boca. Consecuentemente provoca pérdida de apetito y pérdida de peso y verás al hurón muy delgado. Debemos acudir al veterinario para que nos administre antibióticos. Hay que mantener hidratado al hurón y la dieta será baja en proteínas. Tendremos que desinfectar el hábitat del hurón y en caso de tener mas hurones lo tenemos que aislar. Se puede contagiar de hurón a hurón, aunque hay otras.

Enfermedad Aleutiana: es producida por un parvovirus, afecta al sistema inmunológico. Se contagia a través del líquido corporal de un animal ya infectado y por algunos insectos portadores (mosquitos, moscas), no afecta a humanos. Los síntomas son falta de apetito, heces muy oscuras, pérdidas de orina, parálisis del tercio posterior, desgaste muscular, neumonía, mastitis grave, letargo y fallo renal. No existe un tratamiento eficaz, el veterinario tratará los síntomas clínicos, pero la enfermedad termina siendo mortal.

Moquillo: Se transmite por el aire y tiene una alta tasa de mortalidad. Debemos vacunar al hurón a las 8 semanas de vida para prevenir, y anualmente para reforzar. Los síntomas que se aprecian es pérdida de apetito, infección en los ojos y secreción, secreción nasal, fiebre, fotofobia y descamación en barbilla, dedos, abdomen, labios. Existe tratamiento pero es poco efectivo, por eso la importancia de la vacunación.

Infecciones fúngicas (hongos)

Las infecciones fúngicas no son muy frecuentes, pero las más comunes son:

Fiebre del valle: Esta infección la produce las esporas de un hongo que vive en la tierra. Se transmite por el aire cuando el animal inhala las esporas, y así se produce la infección. No es una enfermedad contagiosa, ya que solo se contrae inhalando las esporas del hongo. Los síntomas son engrosamiento de las extremidades, infección respiratoria, pérdida de peso y apetito, letargo, lesiones dérmicas y fiebre. Tras detectar los síntomas debemos acudir al veterinario para que realice las pruebas pertinentes y proporcione el tratamiento adecuado (antifúngicos).  Es una enfermedad leve pero puede ser grave si se propaga y afecta a distintos órganos, en este caso el tratamiento podría ser de por vida.

Tiña: La tiña es producida por hongos, genera acartonamiento de la piel, rojeces y sequedad, pero no les provoca mucho picor. Hay que acudir al veterinario para que proporcione el tratamiento adecuado (pomadas, tópicos antihongos, orales antifúngidos) después de que analice los cultivos. Hay que desinfectar la jaula, habitat y juguetes del hurón, y desinfectar también los animales que hayan tenido contacto. La tiña se puede transmitir al ser humano, así que debemos tomar medidas de precaución.

Enfermedades bacterianas

Ahora describiremos las enfermedades bacterianas mas comunes en los hurones, son fáciles de diagnosticar y se combaten con antibióticos.

Enfermedad de Lyme o Borreliosis:  Es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que es transmitida por la garrapata. No suele ser un problema común en lo hurones domésticos. Los síntomas comunes son la fiebre, articulaciones inflamadas, dolor articular, cojeras, anemia, depresión y problemas renales, neurológicos y cardíacos. La mayoría de casos se dan en épocas calurosas. El tratamiento para combatir esta enfermedad será con antibióticos y se prolongará lo necesario, pudiendo llegar a ser indefinido en casos de Borrielosis crónica.

Colitis crónica: Es una enfermedad que provoca diarreas debido a la infección producida en el colon. Los principales síntomas son retorcimiento por el dolor de abdomen, pérdida de peso, diarrea aguda (a veces acompañada de sangre o moco) y deshidratación. Es importante mantener hidratado al hurón ya que al ser animales pequeñitos se pueden deshidratar rápidamente. Suele afectar a hurones en su primer año de vida. Las bacterias que atacan en la colitis son la Desulfovibrio y la Campylobacter que provoca las diarreas.

Enfermedades parasitarias

Para evitar enfermedades parasitarias es importante una desparasitación tanto interna como externa. Para ello seguiremos pautas de nuestro veterinario.

La desparasitación externa es esencial cuando el hurón sale a la calle a pasear con frecuencia. El contacto con otras especies, materia fecal de otros animales o zonas de riesgo de contagio representa un riesgo para la salud. Para la desparasitación externa podemos utilizar una pipeta que pueda ser utilizada en hurones. Aplicaremos parte de la pipeta en la zona entre el cuello y espalda del hurón, apartando el pelo para que penetre bien a la piel. No se debe bañar el hurón hasta pasados 3 días, y el efecto dura aproximadamente 1 mes.

La desparasitación interna se debe hacer una vez al año para evitar algún tipo de contagio. Para saber si tu hurón padece de alguna infección intestinal se debe hacer un análisis de heces. El veterinario nos proporcionará jarabe, pasta o pastillas para desparasitar hurones.

Estas son las diferentes enfermedades parasitarias que pueden contraer los hurones:

Pulgas: Es más probable que un hurón que sale al exterior se contagie con pulgas. Las pulgas por lo general, se alojan en la zona del cuello y en la base de la cola. Las pulgas provocan picor en la piel, pérdida de pelo a causa del rascado, y a veces causan alergias. Para eliminar las pulgas del hurón basta con aplicar pipetas, spray o un collar antipulgas. También pueden transmitir “tenias”,  que las detectaremos si en las heces hay gusanos pequeños y blancos. Para ayudar a prevenir parasitos externos es bueno cepillar al hurón ocasionalmente.

Garrapatas: Junto con las pulgas, las garrapatas son los parásitos externos más frecuentes. Las garrapatas se detectan fácilmente, ya que son molestas y no paran de rascarse en la zona que se han adherido y son visibles. Es importante prevenir las garrapatas, ya que se pueden transmitir al humano y contagiar con diversas enfermedades. En el caso de extraer la garrapata manualmente, hay que asegurarse de que la cabeza o mandíbula no se queda enganchada porque puede producir un quiste o infección. Puedes aplicar vaselina o aceite para ayudar a que despegue mejor.

Gusano del corazón (Dirofilaria Immitis)Esta enfermedad es causada por unos gusanos que se transmiten a través de picaduras de mosquitos portadores. Estos gusanos se alojan en el corazón, pero también pueden afectar a otros órganos vitales. Los síntomas que se aprecian son tos crónica, ictericia (piel amarillenta), pérdida de peso, cansancio y acumulación de líquidos. Esta enfermedad es fácil de prevenir con antiparasitarios externos, antiparasitarios internos (vía oral) o con vacunas. Una vez contraída, es mas complicada de tratar y hay que acudir al veterinario para que administre el tratamiento adecuado.

Sarna sarcóptica: La produce el ácaro Sarcoptes Scabiei. Los síntomas de esta sarna son picor en toda la piel acompañado con pérdida de pelaje, garras inflamadas, costras e infecciones cutáneas (en estado avanzado). Puede que se dañe al rascarse o morderse por el picor. Hay que acudir al veterinario para que nos indique el tratamiento adecuado. Es una enfermedad que se puede contagiar a los humanos (zoonosis). Hay que desinfectar todo lo que tenga contacto con el hurón, juguetes, prendas, habitat.

Sarna ótica: Este tipo de sarna lo producen ácaros auriculares, que se concentran en las orejas y oídos. Los principales síntomas son aumento de cerumen, y picor en orejas. También se detecta porque el hurón se rasca mucho las orejas o las frota con objetos, sacude la cabeza o llora con ansiedad. Hay que acudir al veterinario para que indique el tratamiento adecuado, en principio antiparasitario. Si el problema persiste es más grave de lo que puede parecer, ya que puede acarrear en una rotura de tímpano o infección del oído interno. Hay que desinfectar todos los juguetes, prendas y hábitat en contacto con el hurón para acabar con los ácaros.

Parásitos internos: En el caso de los hurones, los parásitos internos más comunes son las giardias y los coccidios. Cuando el hurón está infectado se aprecia pérdida de apetito, vómitos y diarreas. Hay que acudir al veterinario para que indique el tratamiento adecuado. Los antiparasitarios para gatos sirven para combatir estos parásitos, pero hay que adecuar la dosis.

Cáncer en el hurón

El cáncer afecta a muchas especies de animales y es bastante frecuente en los hurones. La única forma de intentar prevenirlo es saber si existe predisposición genética y detectar rápidamente los síntomas y acudir al veterinario especialista. Existen varios tipos de cáncer en el hurón:

Mastocitomas: Son un tipo de tumor cutáneo más común en los hurones. Se presentan en cualquier parte del animal, aunque con mas frecuencia en cuello y el tronco. Conforme aumenta la edad, es mas frecuente la aparición de estos tumores. Suelen ser tumores benignos, aunque con menos frecuencia también aparecen tumores malignos. Los mastocitomas se encuentran en la piel, con forma de bulto irregular. Los síntomas son bulto irregular, verrugas, comezón y sangrado en el lugar producido por el rascado, aparte puede producir infecciones si no se cura las heridas. El veterinario especialista analizará si es un benigno o maligno y procederá a su extracción. En caso de ser maligno, se procederá un tratamiento de quimioterapia o de radioterapia.

Insulinoma: Es el tipo de cáncer más común en los hurones. Produce un tumor en el páncreas, que aumenta la producción de insulina y disminuye el volumen de glucosa en sangre. La bajada brusca de glucosa en sangre afecta a sistema nervioso y a los tejidos, ya que la glucosa actúa como fuente de energía para el organismo. Los síntomas son agitación, nerviosismo, mirada pérdida, desorientación, temblor muscular, babeo, nauseas o vómitos, falta de coordinación en movimientos, salivación, y en hipoglucemias severas hasta llegan al coma. Ante cualquier signo de hipoglucemia hay que acudir al veterinario para verificar mediante una biopsia y análisis de tejido si se trata de un insulinoma. Si el diagnóstico se confirma, existen varios recursos para tratar el insulinoma. El veterinario indicará el tratamiento más idóneo (cirugía, tratamiento farmacológico, tratamiento quimioterápico, tratamiento dietético).

Linfoma o linfosarcoma: afecta al sistema linfático y al sistema inmunológico. Es bastante frecuente en hurones, y aparece antes de los dos años de vida o bien en adultos de forma crónica. Los principales síntomas son inflamación de ganglios linfáticos, pérdida de peso, anemia, letargo, poco apetito, diarrea, bazo aumentado, respiración dificultosa y debilidad general. El veterinario especialista realizará las pruebas pertinentes para detectar la enfermedad y comenzar el tratamiento adecuado (quimioterapia, tratamiento médico o cirugía). Los hurones responden muy bien a la quimioterapia, a largo plazo se disminuyen los síntomas y mejora la calidad y expectativa de vida.

Enfermedad de las glándulas adrenales o adenocarcinoma: Esta enfermedad se debe a un crecimiento excesivo de las glándula adrenales. En los hurones macho generan problemas de próstata y producen dificultades al orinar y a las hembras se inflama la vulva. Algunos síntomas de esta enfermedad son pérdida de pelo, pelaje seco, letargo, aumento de agresividad y picores intensos que pueden ir acompañados de costras, escamas y manchas rojas. Hay que acudir a un veterinario especialista para que realice pruebas y comience un tratamiento. Parte del tratamiento es la extirpación de las glándulas para evitar desajustes hormonales. Hoy en día existen varios tipos de tratamientos que inhiben la producción de hormonas sexuales.

Desajustes de salud frecuentes

Además de las enfermedades previamente mencionadas, los hurones pueden tener diferentes problemas comunes. Estos problemas pueden afectar su salud, por ello mencionamos los más importantes.

Estrés: Los hurones pueden estresarse con relativa facilidad. Un cambio de alimentación, cambio de hábitat repentino o un cambio de vivienda bastan para desestabilizarlo. Puede provocarles nerviosismo, diarreas y vómitos. Es muy importante mantenerlo hidratado.

Bolas de pelo: Se presentan con frecuencia en los hurones, ya que se acicalan lamiendo y mordiendo el pelaje. El pelo se atasca a lo largo del tracto digestivo y resulta muy difícil de expulsar. Utilizaremos un laxante comprado en tienda animal o clínica veterinaria para que lubrique el pelo acumulado y ayude a su expulsión.

Problema intestinal: Se producen por la ingesta de algo que no puede ser procesado por su cuerpo (goma, plástico, gomaespuma). Sus ganas de inspeccionar o gran curiosidad hace que se lleven a la boca cualquier tipo de material. Cuando ingieren cuerpos extraños, éstos se pueden quedar atascados fácilmente en el intestino. Los síntomas son vómitos, heces negras y pegajosas o inexistentes. Si el hurón presenta este problema hay que acudir al veterinario de inmediato.

Esplenomegalia: Es un aumento de tamaño del bazo, que puede ser consecuente de otras enfermedades como linfosarcoma, insulinoma o cardiomiopatía. Los síntomas son letargo, pérdida de apetito y disminución de la actividad. El veterinario la puede detectar haciendo radiografía o palpando el abdomen. Se puede extirpar el bazo, pero éste tiene funciones como formar glóbulos sanguíneos, almacenar sangre o limpiarla. Esto suele pasar en hurones de mas de 3 años de edad.

Hiperestrogenismo: Se da en hembras jóvenes cuando entran en celo y no tienen un macho cerca para copular. No llegan a ovular y producen niveles de estrógenos demasiado altos. Esto provoca una anemia fuerte, ya que los estrógenos afectan a la médula ósea y provoca una intoxicación de los tejidos que producen las células sanguíneas. Los principales síntomas son palidez de las mucosas, pérdida de apetito, depresión, alopecia, hipertrofia vulvar, murmullos leves y equimosis. Hay que acudir al veterinario si presenciamos algún síntoma, ya que es una de las principales causas de muerte en hembras no esterilizadas. El veterinario proporcionará el tratamiento necesario según el caso.

Frotamiento insistente de la boca con las patas: Los hurones tienden a rascarse la boca cuando tienen problemas digestivos (vómitos o diarreas), gingivitis, bloqueos intestinales o insulinomas. Si observamos este comportamiento es conveniente llevarlo al veterinario para que realice las pruebas pertinentes.

Cardiomiopatía: Este problema aparece cuando la musculatura cardíaca se engrosa y se endurece. Esto influye en la disminución de bombeo de sangre generando mala circulación. Este problema no tiene cura, pero se puede dar un tratamiento con una dieta baja en sodio, evitar estrés y sobreestimulos y reducir su actividad física. Esta enfermedad causa letargo, falta de apetito, duermen más y puede provocar pequeños colapsos por el cansancio.

Golpe de calor o insolación: Debido a que el hurón no puede termorregular su cuerpo puede sufrir complicaciones físicas producidas por el calor. A partir de 27ºC el hurón se vuelve letárgico y con temperaturas superiores a 30ºC y humedad elevada pueden resultar fatales. En casos graves que no llegan a la muerte pueden aparecer daños neuronales. Nunca hay que dejar al hurón al sol o encerrado en el coche. Las jaulas o casetas deben estar siempre en zonas ventiladas y con acceso a agua. Los síntomas del golpe de calor son jadeo, temblor muscular, lengua de fuera, calor corporal, debilidad, inconsciencia y debilidad general. Si observamos estos síntomas hay que colocarlo en zona ventilada y avisar al veterinario.

Deshidratación: Al ser tan pequeños, los hurones se pueden deshidratar fácilmente. Hay que procurar que siempre tengan agua limpia y fresca a su alcance. Puede aparecer con vómitos o diarreas severas, o también por golpes de calor. La piel se acartona y las encías se quedan con un rosa pálido. Si no podemos hidratar al animal por vía oral, hay que acudir al veterinario para que hidrate al hurón con fluidos de forma subcutánea.

Recto prolapsado: Las glándulas perianales que se encuentran junto al ano sirven para marcar territorio, expresan miedo y sobreexcitación. También tienen la función de lubricar las heces y hay propietarios de hurones que se las extirpan porque creen que desaparecerá su olor corporal. Las glándulas también se pueden obstruir. A causa de que el hurón hace más fuerza para expulsar las heces, el recto se sale. Si detectamos esto hay que acudir al veterinario para evitar infecciones graves.

Gran curiosidad: Los hurones son realmente curiosos, por lo que esta característica les lleva a tener accidentes o alguna situación complicada. Puede pasarle cualquier tipo de cosas desde caerse de gran altura, quedarse atrapado, atrapar algún miembro o ingerir cuerpos extraños.

Curiosidades del hurón

¿Quieres conocer algo más sobre los hurones?  O si ya tienes uno como mascota, podrás confirmar que todo es cierto. No te pierdas estas curiosidades sobre los hurones.

Su nombre ferret (hurón en inglés) viene del latín furonem, que significa ladrón. Cualquier dueño de hurón puede asegurar que les encanta esconder cualquier objeto que está a su alcance

Son muy silenciosos, pero curiosamente los hurones tienen hipo frecuentemente. Es algo normal.

Los hurones son muy dormilones, hasta unas 18 horas diarias. Sus horas con mayor actividad son al amanecer y al anochecer. Aunque suelen adaptarse al horario de los dueños.

Tienen una visión bastante pobre, con lo cual no calculan bien las distancias. Esta deficiencia la compensan con su gran sentido del oído y del olfato, que los tienen muy desarrollados.

El color de pelo del hurón puede cambiar durante su vida. Esto es debido por factores ambientales, la edad, la castración o alguna enfermedad.

La domesticación del hurón lleva desarrollándose alrededor de 2000 años. Aunque a día de hoy los hurones se están convirtiendo en las nuevas mascotas, se siguen utilizando para la caza en alguno países. En España está prohibida la caza con hurones y sólo se permite en algunas comunidades cuando existe alguna plaga. Esto solo es posible con un permiso de la Consejería de dicha comunidad, teniendo en regla todas las vacunas y llevando el chip identificativo.

La esperanza de vida de los hurones oscila entre los 6 y los 10 años. Aunque pueden llegar a los 12 si gozan de un buen estado de salud.

Los hurones se están empezando a usar en terapias con niños autistas. Su faceta juguetona, su sociabilidad y su carácter dócil y divertido los hacen idóneos para ayudar a personas.

Su olor corporal es una de sus curiosidades. Muchos dueños intentan anularlo con baños, pero es un error por que esto solo hace que se reseque la piel y genere más sebo (principal fuente del olor) para lubricarla. Extirpar las glándulas odoríferas no es recomendable, porque es perjudicial para su salud.

Su dieta natural es carnívora. Existen varias marcas que fabrican pienso especial para hurones. A parte de pienso, también es bueno que tengan acceso a carne (pollo, conejo).

Su digestión es muy rápida, ya que su intestino es muy corto . Son carnívoros y no toleran bien los vegetales aunque pueden disfrutar de algun trozo de fruta de vez en cuando.

Los hurones sufren mucho con el calor. Hay que tener cuidado con las altas temperaturas, ya que pueden sufrir golpes de calor. ¡Mucho cuidado!

Su periodo de gestación dura 42 días y pueden reproducirse varias veces al año. En el parto nacen entre 7 y 10 crías.

Los hurones fueron usados por la NASA, los utilizaron para transportar cables por largos conductos.

¿Que jaula para hurón elijo?

La elección de la jaula del hurón es un aspecto importante a tener en cuenta, ya que vivirá la mayor parte del tiempo dentro de ella. En el mercado se venden diferentes tipos de jaulas y es fundamental elegir las fabricadas para hurón. EL tamaño optimo para el confort del hurón debe ser aproximadamente de unos 90 cm de altura, 40 cm de profundidad, y 60 cm de ancho.

El material de la jaula debe ser de metal con una separación entre barrotes adecuada para ellos, así evitaremos que se escapen, lesiones, etc. Es aconsejable que tenga unas puertas grandes para facilitar la limpieza y si es oportuno para coger al hurón. No es recomendable usar acuarios, ya que tienen poca ventilación y esto afecta al olor corporal del hurón.

Es importante que la jaula tenga dos o más niveles, distribuyendo así la actividad en cada planta. No es conveniente que estén siempre en la misma planta que su bandeja higiénica por que no es agradable para ellos.

A la hora de cubrir sus necesidades básicas hay que poner el comedero en un lugar de fácil accesibilidad. El recipiente de la comida debe ser firme y pesado para evitar el vuelco o también existen unos que se sujetan a los barrotes. El bebedero se recomienda que sea tipo biberón, ya que hay hurones que les encanta chapotear en el agua y así evitamos esto. Para su descanso es primordial que tengan una zona tranquila y oscura, es una necesidad vital para ellos, así que no puede faltar una hamaca, túnel, saco o casita para descansar.

Para mantener limpio su hábitat, es importante elegir una bandeja higiénica con un lecho adecuado para ellos. Hay variedad de lechos especiales para hurones (papel reciclado, vegetales, etc) que eliminan los olores. Se recomienda el uso de papel compactado ya que no genera polvo y es más saludable que otros lechos higiénicos. Hay bandejas con enganches a la jaula para evitar que las vuelquen, son la mejor opción para mantener una mejor higiene.

No pueden faltar juguetes para que se divierta y haga ejercicio. En el mercado hay diferentes tipos de juguetes como túneles, pelotas, escondites y algunos interactivos.

¿Dónde situar la jaula del hurón?

Los cuidados de hurones domésticos son varios, y donde situamos su jaula es uno de ellos. Pasan la mayor parte del día durmiendo, así que un lugar a oscuras es lo mas idóneo. La temperatura optima para los hurones oscila entre los 15ºC y los 21ºC. Es importante situar la jaula en algún lugar que no de el sol directamente y sin corrientes de aire para que no cambie bruscamente la temperatura. Con temperaturas superiores a 27ºC corre peligro de deshidratación y a partir de 30ºC y con humedad pueden resultar fatales.

¿Cómo distinguir el sexo del hurón?

En apariencia, se aprecia que hay diferencia en tamaño entre el hurón macho y la hembra. El hurón macho mide unos 60 cm de largo y su peso es de 1 kg – 1,5 kg pudiendo llegar a los 2 kg. La hembra sin embargo suele medir alrededor de los 40 cm y su peso llega a 1 kg. En hurones bebés se diferencia por el aparato reproductor, las hembras tienen la vulva junto al ano y los machos tienen el pene en la zona abdominal con una manchita más clara y se ve una linea que llega hasta el ano.